Museo Etnológico de Herreruela.

Apuntes sobre el apellido Herreruelo o Ferreruelo a través de los manuscritosde la Biblioteca Nacional de España.

Autor: Antonio Camacho Rodríguez.

 

E

n la época de los Reyes Católicos[1], Garci Alonso de Torres, cronista y rey de armas de Aragón de Fernando el Católico en 1474 y regidor de la villa de Sahagún, que destacó por realizar en 1516 las honras de la muerte del Rey Fernando el Católico y en 1527 un Protocolo para el torneo de Valladolid[2], defensor a ultranza de la nobleza obtenida a través de su parentesco o consanguinidad en vez de méritos por hazañas o servicios, en sus obras o tratados Heráldicos recoge a la familia Erregüelo, Herreçuelo, Herrezuelo o Herreruelo, que es como se la denomina en sus distintas acepciones a esta familia.

Así en el Tratado Heráldico Blasón d´armas (1502-1504[3]) de la Biblioteca de Catalunya (Barcelona), manuscrito 529 se describe su escudo Heráldico de la siguiente manera:

Los de Erreguelo traen de oro con cinco calderones de sable e sus cabeças de serpientes con las lenguas de gules. [BA, 224]

El mismo autor en su Blasón y recogimiento de armas (1515) de la Real Academia de la Historia (Madrid), en el Manuscrito 9/268 de la Colección Salazar Castro, códice 45, nos dice que:

Estos Herreçuelos traen cinco calderones de sable en campo de oro con unas cabeças de sierpes con las lenguas de gules”. (BRA, 201).

El mismo autor, en el Manuscrito 3257 de la Biblioteca Nacional (Madrid), titulado Espejo de la nobleza o Libro de linajes de España, con un tratado sobre la nobleza y un libro de la armería, de García Alonso de Torres aparece así:

Al margen izquierdo: Herreruelos. Los Herreruelos traen por armas un escudo de oro, y en él, cinco calderones de sable con sus caveças de sierpes y sus lenguas de gules. [Fol. 51 v.]

Mss 3257, Bn (Madrid)

Otro cronista de los Reyes Católicos Pedro Gracia Dei[4], que nace en la década de los años 1460 y de origen gallego, cortesano, intérprete, cronista, Rey de armas, e historiador, que destacó por su Criança y virtuosa doctrina (1486-1488), dedicado a Isabel, la Católica.[5]

Destacar entre su obras de Historia y de Genealogía y heráldica: Blasón general de todas las insignias del universo (1481-08-29 – 1489), Blasones de las armas e insignias de los mejores y más principales linages de Castilla, (1500), Blasones de las ciudades y villas, (1500), Blasones de los principales linajes de Castilla, (1500), Blasones y armas del reino de Portugal, Coplas de Gracia Dei llamado Vergel de Nobles de los linajes de España, (1504-11-26), Crónica de España, (1500), De las casas de Salcedo y Salazar, Dedicación a la católica reina doña Isabel, (1474), Descendencia de los reyes de Castilla, (1504-11-26), Escudos de reyes y príncipes del mundo, (1500), en que pone muchos nombres de reinas de España, (1474-12-12), Historia o defensa del rey don Pedro, (1455), La universal de casas y solares nobles de España, Loor de linajes y ciudades de Castilla, (1506) “O Numancia, que loada | es en todas las historias”, (1510) Quince preguntas que hizo Papa Julio a Gracia Dei, (1504-11-26 - 1513-02-21), Suma de todos los reyes que ha habido en España desde el tiempo de los godos, (1504-11-26), Tratados especiales de los linajes de Leiva y de la Cueva, (1500), Blasón general y nobleza del Universo (1489) e Historia del rey don Pedro y su descendencia, que es el linaje de las dos Castillas.

Aunque hay muchas obras perdidas suyas, se ha conservado el  Blasón general y nobleza del universo (1489), copiado en el Manuscrito 18053 Nobiliario de Gratia Dei  de la Biblioteca Nacional de Madrid, en el folio 72 vuelto, donde se define al apellido Herreruelo como un apellido muy antiguo y relaciona su escudo heráldico con el de los Guzmán, aunque no tenga nada que ver:  

[Calderón] De los Herreruelos. Aquestos de Herreruelo cuyo apellido y solar ha salido de buen suelo su escudo tira al señuelo de Guzmanes casi a par porque estos también apuntan traen aquellas calderas con las sierpes, las primeras do la caldera se juntan con las mismas asideras.

[Calderón] Los que llaman de Herreruelo que es buen suelo antiguo trahen en parte las mismas armas que diximos de los Guzmanes aunque yo no hallo deudo ni razón de las que otros tienen en sus blasones de venilles de antiguo, ansi que traen estos por armas cinco calderos negros en campo amarillo con cabeças de sierpes verdes do se juntan las asas con las calderas y las lenguas de fuera coloradas.

Mss 18053, BN (Madrid)

Pedro Jerónimo de Aponte[6] en su Genealogía verdadera de los ilustres de España con su origen, sucesión, hechos y hazañas [Manuscrito] Mss 3324, BN, Madrid, en el folio 220 r. aunque habla de la antigüedad y grandeza de este apellido saca a relucir como una mancha en su expediente el caso del bachiller Antonio de Herrezuelo.

No es mucho que digamos de la cossa de Herreruelo, pues es cierto es de los buenos hijos de algo notorios castellanos viejos y bien emparentados con los buenos linajes de estos Reynos, que si en esta pieza de paño finíssimo cayó una macha tan grande como la del bachiller Antonio de Herreruelo, pertinaz hereje, no perturbo ni ansió el remate de la pieza, porque con los … de fuego con que se adobar y quitar las manchas entró el sacro legislador del eminentísimo tribunal de la Santa Inquisición y cauterizó aquel lado y le abatanó y mintió de fragmentos que le dijo bueno limpio y que se pudiese usar de él. Fueron estos señores muy principales y de grandes nombres que aunque como queda dicho cayó aquella mancha, no por eso deja de lucir el paño. Traen por armas un escudo de oro y en el cinco calderas negras con cabezas de sierpe negras, digo verdes y lenguas coloradas con las assas de las calderas como ven.

Mss 3324, BN (Madrid)

Aponte apunta a la figura del bachiller Antonio de Herrezuelo, abogado, y protagonista los autos de fe del Doctor Agustín Cazalla (1510-1559)[7], predicador y capellán del Emperador Carlos V, que es adoctrinado en el luteranismo a través de Pedro de Cazalla, cura que le adoctrina junto a su esposa Leonor de Cisneros, Carlos Seso, y a un criado Juan Sánchez, y a varios vecinos de la villa de Pedrosa[8].

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Presentación de Don Juan de Austria con motivo del auto de fe del doctor Cazalla. Azulejos del Palacio de Pimentel (Valladolid)

La consecuencia será que en 1559, en mayo y octubre, se produce el ajusticiamiento en la plaza mayor de Valladolid, a este grupo por formar un foco protestante de erasmistas en el centro de Castilla[9].

Fieles a dios, comenzaron a predicar y proclamar el Evangelio. Pregonaron que la salvación viene por la fe en Cristo y no por las obras; enseñaron que había un solo mediador entre Dios y el hombre, Jesucristo, y por lo tanto ningún hombre podría pretender ocupar ese lugar, ningún otro santo podría interceder ante Dios por el hombre; Jesús estaba allí para representarlo como su abogado[10].

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Auto de fe en la Plaza Mayor de Valladolid. Copia de verico de la lámina del Voyage de Laborde

Al matrimonio se los pone presos, en celdas aisladas durante dos años, con torturas, sobornos y delaciones. Antonio de Herrezuelo no traicionó a nadie pero Leonor entró en un proceso de penitencia, y posteriormente será ajusticiada en la década de los 90.

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Auto de fe en la Plaza Mayor de Valladolid. Grabado flamenco del siglo XVII

 

El auto de 21 de mayo lo preside la regente Juan de Austria, representando a su hermano Felipe II, y se condenan a muerte a catorce acusados (Agustín de Cazalla, Francisco y Beatriz de Cazalla, y tres monjas bernardas ante de ser quemados en la hoguera mueren estrangulados).

Los anales de la Inquisición que se publican en 1834[11] describe muy bien el proceso inquisitorial en forma de crónica:

Domingo de Trinidad, día 31 de mayo de 1559, fue el primer auto solemne de fe de Valladolid, presidido en la plaza mayor por los príncipes, concurrido por los consejeros de todos los consejos que seguían la corte, muchos grandes de España, mayor número de titulados, marqueses, condes, vizcondes y barones, y otros caballeros, damas de todas estas clases, y fuera de asientos un concurso innumerable de gentes.

Salieron al auto para ser conducidas de allí a la muerte catorce personas, los huesos y la estatua de otra ya difunta, y diez y seis vivas para ser reconciliadas con penitencia. De una y otra clase son dignas de mención particular las siguientes.

Doña Leonor de Vivero, mujer de D. Pedro Cazalla, contador del rey, hija de Juan de Vivero, que había tenido igual empleo, y de Doña Constanza Ortiz, de cuyos procesos hemos dado noticia,  era dueña propietaria de una capilla con panteón en la iglesia del monasterio de S. Benito el real de Valladolid; y estando allí enterrada como difunta católica, fue acusada por el fiscal de la Inquisición de haber sido luterana y muerto profesando sus opiniones, aunque las ocultase con las exterioridades de recibir penitencia, eucaristía y unción en la última enfermedad. Lo probó en la forma que se solía llamar prueba por los inquisidores, esto es, con testigos presos , que declaraban en el tormento, o por miedo de él; y resultó que su casa era el templo luterano de Valladolid, por lo que se declaró haber muerto en la herejía, su memoria fue condenada con infamia trascendental a los hijos y nietos, sus bienes confiscados, y se mandó que su cadáver fuese desenterrado, y conducido con ataúd con estatua o efigie de su persona vertida del sambenito de llamas, y corona en la cabeza, y todo quemado en auto de fe: que su casa fuese derribada hasta el suelo con prohibición de reedificarla, y que en su solar se pusiera un monumento con inscripción que diese noticia del suceso, y todo se ejecutó. Ya no existe la columna ni la inscripción por haber mandado año 1 809, un general francés que se quitara aquel testimonio de ferocidad humana contra los muertos.

Salieron para morir los que siguen.

El presbítero doctor D. Agustín Cazalla, capellán de honor y predicador del emperador, acusado de hereje luterano dogmatizante, fue condenado al último suplicio, sin embargo de haber prometido ser buen católico y desear reconciliarse con la santa madre iglesia, después de haber expuesto los motivos que habían causado su separación del gremio de la iglesia universal. Sorprendió se al anunciarle la cruel sentencia, pues estaba persuadido que se le admitiría á reconciliación con penitencia, y manifestó deseos de tener aun esperanza de que se le conmutase la pena.

Fr. Antonio de la Carrera monje Gerónimo, su confesor en aquel terrible lance, le dijo que tal vez habría lugar a que se usase con él de misericordia si confesaba lo demás que se creía ocultar; pero que de lo contrario no habría para él remisión: Si en eso consiste (dijo) dispongámonos a morir en gracia de Dios, porque sin mentir yo no puedo decir nada más de lo declarado. Exhortó se desde entonces a sí mismo, se reconcilió varias veces y hasta en el último instante con el mismo religioso, y aun que rogó se le concediese predicar á sus compañeros, no se le concedió. Sufrió la pena de garrote y su cadáver fue conducido á la hoguera. Su confesor certificó que el alma de aquel desgraciado estaba gozando de Dios en el paraíso sin la menor duda. Por orden de 18 de julio de 1541 se mandaba por el consejo suspenderla pena de relajación, aun cuando estuviese ya comunicada al reo la sentencia, con tal que este se arrepintiese ; pero a este infeliz sin embargo de su sincero arrepentimiento, no se le admitió á reconciliación, sin duda porque los inquisidores no le creyeron suficientemente arrepentido, a causa de no haber confesado cuanto habían  expuesto los testigos , aunque estos hubiesen sido sus calumniadores por ignorancia , malicia o inteligencia equivocada.

Su hermano Francisco, cura párroco de Hormigos en el obispado de Palencia pidió ser admitido á reconciliación con penitencia, después de haber negado y confesar en el tormento ; sin embargo corrió la misma suerte, porque se creyó que era solo un efecto de temor a la muerte que sufrió en las llamas.

Doña Beatriz Vivero Cazalla, hermana de los dos antecedentes; negó primero, confesó en el tormento del torno, pidió reconciliación, tuvo dos votos en su favor contra diez entre jueces y consultores; se remitió al Consejo de la Suprema, el cual declaró que debía ser relajada. Se confesó, murió en el garrote, y después fue quemada.

Alfonso Pérez, presbítero de Palencia, maestro de teología: negó en el tormento, confesó, se arrepintió, fue degradado, murió en el garrote, y después se le quemó.

Don Cristóbal de Ocampo, vecino de Zamora, caballero del orden de San Juan, limosnero del gran prior de Castilla y León, del orden de San Juan de Jerusalén.

D. Antonio de Toledo, murió arrepentido en el garrote, y después fue quemado por luterano.

Cristóbal de Padilla, caballero particular, vecino de Zamora, lo mismo.

El licenciado Antonio Herrezuelo, abogado de la ciudad de Toro, condenado por luterano: murió quemado impenitente : le predicó en particular el doctor Cazalla cuando llegaba al suplicio, y en el quemadero mismo hasta los últimos momentos , pero él se burlaba de las exhortaciones, aun cuando ya estaba atado al palo entre la leña que iba a arder; y no pudiéndolo sufrir con indiferencia un alabardero de los que hacían guardia, le clavó su alabarda en el cuerpo; salió macha sangre por la herida , y en este estado comenzó a arder vivo, pero silencioso.

Juan García, platero, vecino de Valladolid, condenado por luterano: se confesó., murió agarrotado, y después se quemó su cadáver. Fue voz común que la primera delación del conventículo luterano de Valladolid fue la mujer de es te Juan García; y que por premio se le dio una renta perpetua sobre el tesoro público, de la de aquellas que so llaman en España Juros.

El licenciado Pérez de Herrera, juez de contrabandos de la ciudad de Logroño, hermano de Vicente Pérez de Herrera, aposentador del rey, condenado por luterano: se confesó antes de morir, se le dio garrote, y su cadáver fue quemado.

Gonzalo Baeza, portugués, condenado por hereje judaizante: se confesó antes de morir, y tuvo lo suerte de Pérez de Herrera. Doña Catalina de Ortega, viuda del comendador Loaisa, e hija de Hernando Díaz, fiscal del consejo real de Castilla vecino de Valladolid, fue condenada por haber sido acusada de profesar la doctrina luterana, aunque es cierto que debidamente no se la pudo justificar el delito: se confesó en el suplicio, se la dio garrote, y luego su cadáver fue quemado como los anteriores. La misma suerte sufrieron Catalina Román, vecina de Pedrosa; Isabel de Estrada, beata de aquel mismo pueblo; y Juana Blázquez, criada de la marquesa de Alcañices; con las que se componen los catorce quemados. Ninguno erdogmatizante ni relapso pero los inquisidores creyeron que su arrepentimiento era por temor de la muerte.

Leonor de Cisneros, vecina de Toro, de edad de 24 años, mujer del licenciado Antonio Herrezuelo, citado entre los impenitentes: tuvo igual sentencia que las dos antecedentes. Cuando su marido bajaba del tablado del auto de fe, vio á su mujer con sambenito de reconciliación, y que no tenía el de llamas y diablos como el suyo; se enfureció de rabia de que no se hubiera mantenido constantemente en sus opiniones; la dio un puntapié, y la dijo enojado: ¿Es ese el aprecio de la doctrina que te he enseñado en seis años? Ella calló y sufrió con humildad y paciencia.

Predicó el sermón de fe el famoso Melchor Cano, obispo renunciante de Canarias, y lo hizo después de otro acto muy chocante, reducido a que reunidos ya la corte, los consejos, nobleza, pueblo y reos en el gran anfiteatro, subió D. Francisco Baca, inquisidor de Valladolid , al solio en que se hallaban sentados el príncipe de Asturias D. Carlos y su tía Doña Juana princesa gobernadora; y les tomó juramento de favorecer al Santo-Oficio, y avisarle cuantas cosas contrarias a la fe supiesen haber hecho o dicho, o que en adelante hiciere o dijere cualquiera persona. Este atrevimiento tuvo su origen en el reglamento que los reyes católicos Fernando e Isabel, aprobaron al tiempo de fundar la Inquisición; pues uno de sus artículos disponía que el magistrado que presidiese los autos solemnes públicos de fe, hiciera este juramento aunque lo tuviera hecho al tiempo de haberse establecido el Santo-Oficio en el pueblo de su magistratura. Aquellos dos príncipes juraron lo que se les dijo: D. Carlos tenía solos catorce años; el tiempo acreditó cuanto le desagradó esta osadía: su odio a la Inquisición fue grande.

Imagen relacionada

Auto de fe de Valladolid de 21 de mayo de 1559. Los reos en filas de a dos, acompañados por familiares cercanos, empezaron a formar la comitiva.

Antonio de Herrezuelo es el único que al no abjurar de sus nuevas ideas acaba quemado vivo en la hoguera.  En el auto de fe su mujer iba vestida de penitente y su marido condenado a muerte cuando ve a su mujer de 24 años no se retractó e se lo recriminó a su mujer y a Agustín de Cazalla le respondió burlándose en la hoguera Doctor, para agora quisiera yo el ánimo, que no para otro tiempo; y Nunca juzgué yo menos de este judigüelo. Viéndole hablar de tal modo, un alabardero le hizo callar hiriéndole con su arma. Fue quemado vivo

Diego Hernández de Mendoza[12], que fue diez años criado, en sus tiempos mozos, de Alonso de Aragón, primer duque de Villahermosa y hermanastro del rey Fernando[13], cronista, heraldista y genealogista a principios del Reinado de los Reyes Católicos, vecino de Madrid, que escribió a finales del Siglo XV El Becerro general: libro en que se relata el blasón de las armas que trahen muchos reynos y imperios, señoríos ... y de la genealogía de los lynages de España y de los escudos de armas que trahen (Mss 18244 y 18245, BN, Madrid.) o en su Nobiliario antiguo, Mss 9330 de la Biblioteca Nacional (Madrid), fol. 170 v. relaciona el apellido Herreruelo con don Alonso Pérez, el bueno, que según la leyenda mató a las sierpes.

De los de Herreruelo. Todos los más que traen calderos o calderones por armas allí adonde sale del asa bocas de sierpes, lo qual tengo entendido fue hecho más por ermosear las con aquella hechura que no por otro misterio y si algunos las traen ay pocos que sepan dar razón porque las traen pero don Alonso Pérez, el bueno de quien hemos hablado que mató las sierpes y los Guzmanes con justo título las traen y pueden traer las así que estos de Herreruelo traen cinco calderones negros en campo amarillo con aquellas caveças de sierpe con las lenguas coloradas de fuera.

Mss 9330, BN (Madrid).

Interesante se muestra en el Mss 18245 la imagen del escudo de los Herrezuelos, por la labor realizada.

Mss 18245, BN (Madrid).

En esta copia los datos difieren: Todos los más que trahen calderas o calderones por armas las pintan con cabezas de sierpes (fol. 605 v.) // ally do juncta la basa con la caldera y ninguno delllos que las trahen saben dar razón porque sino los de Guzmán, lo qual creo que más fue de principio por hermosura o acompañamiento de las armas, que por algún otro misterio, y aún más digo que aquel Don Alonso Pérez, el bueno de que ya abemos contado que traya aquellas cabeças razón es pues las ganó. Más también las trahen los otros Guzmanes ansy parece que se hace más por costumbre que porque traya misterio consigo. Tornando al caso estos herrezuelos trahen por armas cinco calderas negras en campo amarillo con las mismas cabeças verdes y lenguas coloradas fuera.

Posteriormente a mediados del Siglo XVI surge don Alonso Téllez de Meneses, con el Lucero de la Nobleza o Espejo de Nobleza (1547, Toledo) donde se trata de la ascendencia de los Reyes de Castilla y de algunos linajes. Su obra a destacar por su volumen será el  Principado del orbe e Historia Universal.

En el Tomo III del Lucero de la Nobleza de Alonso Téllez de Meneses, de la segunda mitad del Siglo XVI, en el Mss 8508, Biblioteca Nacional Madrid p. 157 sobre Herreruelo aparece lo siguiente:

Este solar trae escudo de oro con 5 calderas de sable con caveças de sierpes a los lados de las assas lanpassadas de gulas. [gules]

Mss 8508, BN (Madrid).

El Doctor Lope de Vaillo, que fue Colegial mayor de San Salvador de Oviedo en del Colegio de Santa Cruz de Salamanca[14], oidor de Granada y pasó por la Contaduría mayor de Cuentas para llegar a ser Consejero del Consejo de Indias (1578-1587) y destacar en la creación de las Ordenanzas Reales para los juezes letrados de la casa de la Contratación de Sevilla, el 25 de septiembre de 1583, aunque el 22 de agosto del mismo año recibe una merced de Felipe II a través de la Real Cédula a los oficiales reales de Tierra Firme para que con cargo al salario del difunto oidor Cáceres de Ovando, desde que murió hasta que se provea la plaza, envíen a la Casa de la Contratación dos mil ducados de que se hace merced al doctor Lope de Vaillo, del Consejo de Indias.

En la Biblioteca Nacional de Madrid existen tres manuscritos: el Mss 11654, Blasón general de todas las insignias del universo recopiló Lope de Vaillo lo más verdaderamente que las chronicas y códices antiguos con toda diligencia halló... dedicado a Juan III de Portugal, el Mss 6596, Libro de los blasones cuya mayor parte recopiló Lope de Vadillo de las crónicas y códices antiguos y el Mss 11439, Blasón general de todas las insignias del universo. De este último Manuscrito recogemos la información del  fol. 106 r.- v.

Herreruelo

Todos los más trahen calderas y calderones. Traen por armas las puntas con cabezas de sierpes allí a donde se junta el assa con la caldera y ninguno de los que las trahen no saben dar razón porqué, sino los de Guzmán, lo qual creo que más que fue principio por hermosura y acompañamiento de las armas que por algún misterio y aún más digo que aquel don Alonso Pérez, el bueno, de quien ya contamos las armas susodichas así que pareze tornando el casso, trahen los Herreruelos por armas cinco calderas ngeras en campo amarillo las mismas cabezas verdes y lenguas coloradas de fuera.

Mss 11439, Tomo II, BN (Madrid)

Blas de Navarrete, autor de Archivo de materias que comprende de la Secretaría de Milán (1693), cuando era un funcionario menor del Consejo de Italia y de Resumen que a formado mi aplicazión ...de las vidas de Aristóteles, Platón, Demósthenes, Marco Julio, Çicerón, Catón ...Genealogías de los Reinos de Galicia, Aragón y Navarra [Manuscrito] y de Noticias universales de todos los reinos de la cristiandad, casas y nobleza de España, con sus apellidos y armas [Manuscrito] : que en dos libros particulares hallé notado por coronista del Rey D. Fernando el Catholico, y el resumen de la misma nobleza, desde el principio del mundo, trabajo mío y que ha añadido mi curiosidad.

En esta última obra en el Tomo I en el Mss 10480, BN, Madrid, fols. 71 v. - 72 r.

De los de Herreruelo, sus armas cinco calderas negras en campo amarillo, con las mismas cabezas verdes y lenguas coloradas afuera, con razón de que todos los más que traen calderas son calderones por armas las pintan con cabeças de sierpes, allí donde se junta la barra con la caldera, sin que ninguno de los que traen sepa dar razón sino los de Guzmán diciendo que más fue de principio por ermosura que por otro misterio y que Don Alonso Pérez, el bueno de quien he hecho mención que traía aquellas cabezas era la razón porqué las ganó pero que también las traen los otros Guzmanes más por costumbre que misterio.

Mss 10840, Tomo I, BN (Madrid)

En el tomo II cuando se refiere a los Herreruelos en el Mss 10480, BN, Madrid, Tomo II, fol. 191 v. – 192 r., se reitera casi en lo mismo.

De los de Herreruelo. Dize el historiador que todos los más que traen calderas o calderones por armas las pintan can cabezas de sierpes, allí donde se juntan las barras con la caldera, sin que ninguno de los que las traen sepa dar la razón sino los de Guzmán que dize que más fue de principio por ermosura que por otro misterio, y que Don Alonso Pérez, el bueno de quien ha hecho memoria que traía aquellas cabezas era razón porque las ganó pero que también las traen los otros Guzmanes qye diçe es más costumbre que misterio y volviendo al caso diçe que estos Herreruelos traen por armas cinco calderas negras en campo amarillo con las mismas cabezas verdes y lenguas coloradas a fuera.

Mss 10840, Tomo II, BN (Madrid)

Francisco Gómez de Arévalo de Villafufre, caballero de la Orden de Santiago y Rey de armas de Carlos II, que estuvo al servicio del I Conde de Tavara[15] en su Nobiliario de solares nobles [Manuscrito], Mss 11478, fol. 157 v. recopila lo mismo que los autores predecesores. También escribió Recopilación que hizo de las Casas de Vizcaya, el Cronista y Rey de Armas Don Francisco Gómez Arévalo (MSS/11531, BN, Madrid) y en 1744 se hace la Recopilación de blasones de varias casas de estos reinos, y de fuera de ellos; sacados de varios autores por D. Francisco Gómez de Arévalo, de la Orden de Santiago, Rey de Armas de Carlos II; puestos en limpio por D. Manuel Antonio Brochero, Rey de Armas de Felipe V (MSS/11310).

Los de Herruelos. Todos los más que traen calderas o calderones por armas traen allí en las asas dellos unas bocas de sierpes lo qual más creo que se ace y hizo de principio por ermosura de las calderas que no que sea por ningún misterio ni menos ningunos de los que las traen y aún más a que el señor Don Alonso Pérez, el bueno que de el se a dicho que mató la sierpe y los que de allí vienen de derecho es que las traiga aquella cabezas también las traen los otros guzmanes así que más parece que se hace por costumbre que por misterio y volviendo a las armas e los escudos traen las cinco calderones en campo amarillo con las cabeças de sierpes y lenguas coloradas de fuera.

Mss 11478, Tomo II, BN (Madrid)

Juan Francisco de Hita, Rey de armas de Felipe IV, que estuvo bajo las órdenes de los siguientes Caballerizos mayores, Gaspar de Guzmán y Pimentel [conde duque], (1622- 1645, Diego López de Haro y Sotomayor [V marqués del Carpio], (1645-1648), Luis Méndez de Haro [VI marqués del Carpio], (1648-1661), y de Fernando de Borja, [III conde de Mayalde], (1661-1665).

Mss 11625, BN (Madrid)

De 1641 data su obra el manuscrito Blasones de varias familias de España, Mss 11623 y en el apellido herreruelo se limita a dar una breve descripción de sus armas heráldicas en el fol. 144:

Herreruelo.

Escudo de oro con cinco calderas de sable con cabezas de sierpes a los cavos de las asas lanpasadas las sierpes.

Mss 11623, BN (Madrid)

Entre 1642 y 1645 continua un nuevo manuscrito con el mismo título que es el Mss 11624, que en el folio 252 ya aporta un dato muy interesante, ya que anteriormente los anteriores Reyes de armas no situaban geográficamente a esta familia, Juan Francisco de Hita indica que residen en Sevilla, esta obra constará de 10 volúmenes.

Armas de los Herreruelos.

Los de este linaje residen ansimismo en Sevilla y traen por armas cinco calderas negras en canpo amarillo en el remate de ellas tiene unas cabeças de sierpes con lenguas coloradas de fuera.

Mss 11624, BN (Madrid)

En Solares nobles infanzonados de España (h. 3 - 92v) de Lorenzo de Padilla; aumentado por Tirso de Avilés y por Juan Alfonso Guerra y Sandoval, Rey de armas de Felipe V Lorenzo de Padilla (1485-1540) que se forma entre 1713-1729 y que conserva documentación de Ambrosio de Morales (1513-1591), Mss 11659, Biblioteca Nacional Madrid, en el folio 217 recto se trata del apellido Herreruelo:

Todos los que trahen calderos o calderones por armas o los más dellos los pintan con cabezas de sierpes allí donde se ayunta el assa con la caldera, y ninguno sabe dar razón porque sino los de Guzmán lo qual creo fue más por hermosura que acompañamientos de las armas que por otro misterio, y aún más digo que aquel don Alfonso López el bueno de quien ya abemos contado que trahía, aquel las cabezas razón es pues lo ganó más también las trahen los otros Guzmanes así que pareze que se traigan por costumbre que por otro misterio tornando al casso estos Herreruelos trahen por armas cinco calderos negros en campo amarillo con las mismas cabezas verdes y lenguas coloradas de fuera.

Mss 11659, BN (Madrid)

Por lo que se dispone el blasón evoluciona a varios escudos como los anteriores con variantes y otros diferentes:

ARMAS

En campo de oro, cinco calderas de sable, gringoladas de sinople (o sea con cabezas de serpiente en las asas), y puestas en sotuer.

Algunos pintan el campo de plata, en vez de oro.

Los de Peñalba traen las cabezas de serpiente de plata en campo de oro.

Otros: En campo de oro, cinco calderas de sable con las asas formadas por cabezas de sierpes, de sinople, lampasadas de gules.

Otros: En campo de azur, cinco leones leonados.

 

BIBLIOGRAFÍA

  Anales de la inquisición desde que fue instituido aquel tribunal hasta su total extinción en el año 1834, Madrid, editado en la calle angosta de San Bernardo, nº 22, 1841, pp. 291-297.

  GARCÍA SIMÓN, Agustín.: El ocaso del Emperador: Carlos V en Yuste, Madrid, Nerea, 1995, p. 123.

  GARCÍA, Richard.: Salvación se escribe con sangre., Estados Unidos, Authorhouse, 2010, p. 156.

  HEUSCH, Carlos.: La pluma al servicio del linaje. El desarrollo de los nobiliarios en la Castilla Trastamara, en Revue interdisciplinaire d´estudes hispaniques medievales et modernes, 11, junio, 2011, e-spania.revues.org/20313.

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http://revistas.ucm.es/index.php/ELEM/article/viewFile/ELEM0606220131A/21595

http://www.bne.es/opencms/es/Micrositios/ Guias/Genealogia/resources/docs/Valverde.pdf

  https://www.geni.com/people/Francisco-G%C3%B3mez-Ar%C3%A9valo-de-Villafufre/6000000039190946846

  LADERO QUESADA, Miguel Ángel.: Los orígenes y la geografía política de Europa vistos hacia 1500 por los ‘reyes de armas’ castellanos, En la España medieval, Nº Extra 1, 2006 (Ejemplar dedicado a: Estudios de genealogía, heráldica y nobiliaria / coord. por Miguel Ángel Ladero Quesada), ISBN 84-95215-29-2, págs. 131-156

  LATASSA Y ORTÍN, FELIX.: Biblioteca nueva de autores aragoneses que florecieron desde el año de 1500 hasta 1599, Pamplona, Oficina de Joaquín fray Domingo, calle del Calzado, 1748, Tomo I, pp. 374-375.

  MARÍN PINA, María del Carmen.: La verdad de la mentira: armas de linaje y «letras de invención» en Mexiano de la Esperanza (1583), un libro de caballerías manuscrito, en Emblemata, 20-21 (2014-2015), pp. 263-281

  MARTÍNEZ ALCORLO, RUTH.: La "Criança y virtuosa doctrina" de Pedro Garcia Dei, ¿un "speculum pricipis" para la infanta Isabel de Castilla, primogénita de los Reyes Católicos?, en Literatura y ficción: "estorias", aventuras y poesía en la Edad Media / coordinado por Marta Haro Cortés, Vol. 1, 2015, págs. 375-390.

  MARTÍNEZ MARTÍNEZ, María del Carmen.: Los colegiales de Santa Cruz de Valladolid y su proyección en América. En Estudios de historia social y económica de América, Nº 16-17, 1998, pág. 9.

  RIQUER, Martín de.: Heráldica castellana en tiempos de los Reyes Católicos., Barcelona, Biblioteca Filológica, Quaderns crema, 1986, pp. 213 y 315.

  TORRE RODRÏGUEZ, José Ignacio de la.: Breve Historia de la Inquisición, Madrid, ediciones Nowtilus, S.LO., 2014, p. 113-114.

  VALVERDE OGALLAR, Pedro Blas.: Manuscritos y heráldica en el tránsito a la modernidad: El libro de armería de Diego Hernández de Mendoza, Memoria de doctorado, Madrid, 2001, pp. 486-497.



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[1] RIQUER, Martín de.: Heráldica castellana en tiempos de los Reyes Católicos., Barcelona, Biblioteca Filológica, Quaderns crema, 1986, pp. 213 y 315.

[2] MARÍN PINA, María del Carmen.: La verdad de la mentira: armas de linaje y «letras de invención» en Mexiano de la Esperanza (1583), un libro de caballerías manuscrito, en Emblemata, 20-21 (2014-2015), pp. 263-281],…  descripción de la relación de los participantes en el torneo de Valladolid de 1527, celebrado para festejar el nacimiento del futuro Felipe II. Se apunta como posible autor de este protocolo de las fiestas vallisoletanas a Garci Alonso de Torres, artífice de varias obras relacionadas con las armerías (Ruiz García y Valverde Ogallar 2003). En este torneo real, las armas que portan los caballeros son armas personales, de carácter individual.

[3] LADERO QUESADA, Miguel Ángel.: Los orígenes y la geografía política de Europa vistos hacia 1500 por los ‘reyes de armas’ castellanos,   En la España medieval   Nº Extra 1, 2006 (Ejemplar dedicado a: Estudios de genealogía, heráldica y nobiliaria / coord. por Miguel Ángel Ladero Quesada), ISBN 84-95215-29-2, págs. 131-156
http://revistas.ucm.es/index.php/ELEM/article/viewFile/ELEM0606220131A/21595

[4] MARTÍNEZ ALCORLO, RUTH.: La "Criança y virtuosa doctrina" de Pedro Garcia Dei, ¿un "speculum pricipis" para la infanta Isabel de Castilla, primogénita de los Reyes Católicos?, en Literatura y ficción: "estorias", aventuras y poesía en la Edad Media / coord. por Marta Haro Cortés, Vol. 1, 2015, págs. 375-390. De origen converso, estudiaría en Salamanca, donde conocería a los Reyes Católicos en la Corte, ya que en 1490 ocupa el cargo de cronista y Rey de armas. En 1493 aparce en las cuentas de Gonzalo de Baeza como otro oficial de la casa del Príncipe. Asiste a la boda del príncipe don Juan con Margarita de Habsburgo. A la muerte de la reina psa a servir a la Cas de Don Juan y posteriormente de su hijo Carlos. Muere en 1530 en Zafra bajo el mecenazgo del Duque de Feria.

[5] Exçellencias de la Reina doña Isabel de Castilla en coplas, otras coplas para Juana I  de Castilla, Grammaticalatina cum figuris (Salamanca, 1502), Vergel de nobles,  preguntas del papa Julio a Gracia Dei sobre las excelencias de la reina doña Isabel,  Blasón general y  Nobleza del universo  (Coria, 1489),  Libro de los pensamientos variables¸ una serie de copla cancioneriles e la  Historia del rey don Pedro (varios autores desde mediados del Siglo XIV.

[6] LATASSA Y ORTÍN, FELIX.: Biblioteca nueva de autores aragoneses que florecieron desde el año de 1500 hasta 1599, Pamplona, Oficina de Joaquín fray Domingo, calle del Calzado, 1748, Tomo I, pp. 374-375.1580. También se llamó Hernández o Fernández de Aponte. Don Nicolás Antonio en la Biblioteca Hisp. Nov. Tom. 2 pag. 160. col. I, y 2. no le señala patria cierta; pero fue aragonés, y natural de Zaragoza, como lo declara, el mismo en una carta, que dirigió a Zurita con fecha de Madrid a 20 de Marzo de 1565, de la que se tratará, donde después de su firma con el Apellido de Hernández de Aponte dice: Yo fui hijo de Pedro de. Aponte, Vecino de Zaragoza natural de Toro de Castilla, y de María de Arruego, hija de Juan de Arruego, y de Violante de Exea, y Cuevas de la generación de los Cuevas de Fuentes. Mi Agüelo Juan de Arruego era de. Grañón natural. De cuya noticia se deduce que habiéndose abecinado Pedro de Aponte en Zaragoza caso con la referida Maria de Arruego, cuyo Apellido, y demás, que nombra; son Aragoneses, y conocidos, en los lugares que nombra y en otros del Reyno de. Aragón, y que fue hijo suyo Pedro. Gerónimo de Aponte, abecinado su Padre, en Zaragoza, donde; habiendo, casado nació, aquel. El dicho su Padre lo llebó después a Castilla, donde se creó de Notario de los Reynos de España por merced del Rey Don Felipe II, y en 1560 obtuvo el carga de Receptor de la Real Chancillería de Granada.

[7] Agustín de Cazalla, fue un protestante español, que  nació en Valladolid en 1510 y murió ejecutado por la Inquisición el 21 de mayo de 1559. . La influencia de su padre, Pedro de Cazalla, oficial de las finanzas reales o contador real, le abrió una brillante carrera en la Iglesia, obteniendo gran reputación como uno de los principales predicadores en España. Su madre fue Leonor de Vivero, que junto a su madre venían de familias judío conversas. Fue sobrino del Obispo Juan de Cazalla y hermano de María que pertenecieron al grupo de alumbrados de Guadalajara en 1525. Fue alumno de Bartolomé de Carranza y estudió en Valladolid y Alcalá. Se le nombra canónigo de la Catedral de Salamanca. En 1545 fue capellán y limosnero de Carlos V, acompañando al emperador a Alemania al estallido de la guerra de Esmalcalda. Allí se preocupó de luchar contra los luteranos, pero acabó aceptando sus doctrinas. Vuelto a España en 1552 al principio fue cauto para expresar sus ideas, pero finalmente la casa de su madre se convirtió en lugar de reunión en Valladolid de los protestantes, siendo Cazalla el cabeza de esa congregación. En 1558 fue encarcelado con sus hermanos y hermanas y otras setenta y cinco personas. El 4 de marzo de 1559, bajo tortura, reconoció que había aceptado las enseñanzas de Lutero, pero negó que las hubiera enseñado a otros salvo a los del mismo parecer. Se negó a hacer otras confesiones. El auto de fe en el que pereció fue el primero de esos espectáculos. Dieciséis personas, incluyendo un hermano y una hermana de Cazalla, fueron juzgadas al mismo tiempo y condenadas a cadena perpetua. Dos más, el hermano de Cazalla, Francisco, junto con Antonio Herrezuelo, un abogado de Toro, fueron quemados vivos y otros doce, incluyendo a Cazalla, fueron estrangulados antes de ser quemados. En el lugar de la ejecución fue persuadido a amonestar a sus compañeros de castigo.

[8] GARCÍA SIMÓN, Agustín.: El ocaso del Emperador: Carlos V en Yuste, Madrid, Nerea, 1995, p. 123.

[9] TORRE RODRÏGUEZ, José Ignacio de la.: Breve Historia de la Inquisición, Madrid, ediciones Nowtilus, S.LO., 2014, p. 113-114.

[10] GARCÍA, Richard.: Salvación se escribe con sangre., Estados Unidos, Authorhouse, 2010, p. 156.

[11] Anales de la inquisición desde que fue instituido aquel tribunal hasta su total extinción en el año 1834, Madrid, editado en la calle angosta de San Bernardo, nº 22, 1841, pp. 291-297.

[12] VALVERDE OGALLAR, Pedro Blas.: Manuscritos y heráldica en el tránsito a la modernidad: El libro de armería de Diego Hernández de Mendoza, Memoria de doctorado, Madrid, 2001, pp. 486-497.

http://www.bne.es/opencms/es/Micrositios/Guias/Genealogia/resources/docs/Valverde.pdf

[13] HEUSCH, Carlos.: La pluma al servicio del linaje. El desarrollo de los nobiliarios en la Castilla Trastamara, en Revue interdisciplinaire d´estudes hispaniques medievales et modernes, 11, junio, 2011, e-spania.revues.org/20313.

[15] https://www.geni.com/people/Francisco-G%C3%B3mez-Ar%C3%A9valo-de-Villafufre/6000000039190946846

Expediente de Caballero de Santiago en 1689 (Expediente 3442) de Francisco GÓMEZ ARÉVALO DE VILLAFUFRE. Caballero al servicio del Conde de Tálara. Cronista y Rey Armas de S.M, de edad de 56 años, vecino de Madrid, nace el 16 octubre de 1633 en Briones (Logroño) hijo de D. Juan Gómez de Arévalo de Villafufre (n. 1595) y de Dª María Ximeno (n. 1605), ambos vecinos y naturales de Briones. Nieto paterno de D. Juan Gómez de Villafufre (n. 1558) vecino y natural de Briones y de Dª Marta de Arévalo natural de Briones y nieto materno de D. Juan de Ximeno y de D. Ana González de Santo Domingo. Segundo nieto de Juan Gómez de Villafufre, natural de Villafufre en el Valle de Carriedo y que se casó en Briones con Juana Vicioso. Tercer nieto de Juan Gómez de Villafufre "el bueno" que fue Notario de la Santa Inquisición en Logroño y Señor del Palacio-Solar de la Cotera en Villafufre en valle de Carriedo. Armas del apellido Gómez de Villafufre: Un león y tres espadas (Gómez) y un águila (Villa). En 1529 Juan Gómez de Villafufre "el bueno" era Tesorero de la Santa Cruzada de las Asturias de Santillana y montañas de Burgos. Procurador general del valle de Carriedo desde 1537 a su muerte por 1551 ante la Chancillería de Valladolid contra el Duque del Infantado por la Jurisdición del valle del que logró confirmar sentencia de Realengo y behetría en 1546 con el Pleito de Carriedo y lideró el inicio del Pleito de los 9 valles de las Asturias de Santillana en 1544.