Museo Etnológico de Herreruela.

Escudo de la villa de Herreruela

 

Colección diplomática de Herreruela (Siglos XVI-XIX)

 

Número 18.

FICHA CATALOGRAFICA

1749.

Constituciones de la cofradía de Nuestra Señora del Rosario de la Iglesia de San Ildefonso en Herreruela.

Papel, 1 folio, 1 documento, letra Humanística, Cofradías, Ordenanzas, estado de conservación regular.

Signatura: APHER, Cofradía del Rosario, 3º, 1749-1761.

Procedencia: Archivo de la Iglesia de San Ildefonso de Herreruela (Toledo).

 

Transcripción del documento: Antonio Camacho Rodríguez


[Christus]

Constituciones de la Cofradía del Santísimo Rosario. /


Primera. /

Cualquiera persona puede entrar en esta Santa Cofradía haciendo / escribir por su nombre y apellido en el libro de dicha Cofradía / por quien tenga autoridad para ello, sin obligación de pagar cosa / alguna, ni por esa razón nadie se lo pueda demandar, lo cual / confirmaron después, y mandaron León Décimo, bulla Pastoris de terni / y San Pío Quinto, Breve: Interdesiderabilire. Más se / podía recibir lo que voluntariamente quisieren dar la limosna, como León / X, lo declaró. /


Segunda. /

Cada cofrade rezará a la semana el Rosario entero, y de una vez / o de muchas, y ayunará la vigilia del Glorioso Santo Domingo, fundador / de esta Santa Cofradía.


Tercera. /

El cofrade que por negligencia, ocupación y olvido no rezara dicho / Rosario se priva en dicha semana de los bienes que hacen los cofrades por / todo el Mundo. /


Cuarta. /

El cofrade, que por causa ligitibus hace que otro rece en su lu- / gar dicho Rosario a la semana goce dichos bienes en ella. /


Quinta. /

Si alguna persona quisiere rezar el rosario por el alma de algún difun- / to, lo hará asentar en el Libro de la Cofradía si no lo estaba, y así participará / de dicha cofradía para salir del purgatorio si en el estuviera su alma. /


Sexta. /

Cualquiera persona, que entrare en esta cofradía será partici- (fol. 4) // pante de las buenas obras y méritos personales de los demás cofrades entre los / cuales hay participación recíproca, y para ella es menester rezar el Rosario / entero a la semana, aunque no para gozar la participación en el orden de Pre- / dicadores, porque para esto basta el ser cofrades, como las Reverendísimas genera- / les lo advierten, como ni para ganar las indulgencias, que ocurrieren pues pa- / ra esto bastará el hacer las diligencias, que para ellas se piden. /


Séptima. /

En cada un año habrá cuatro aniversarios, por los cofrades difuntos en / los días inmediatos a la Purificación, Anunciación, Asunción, y Na- / tividad de la Virgen, a que asistirán los cofrades avisados, por algún / ministro de la cofradía, o por cédulas, o por los predicadores, como tam- / bién a las procesiones de los primeros domingos del mes, y fiestas / de la Virgen. /


Octava. /

Dichos cofrades deben celebrar todas las fiestas de la Virgen / y en especial de la Anunciación, que es la fiesta principal de su cofradía, / si bien después de hechas estas constituciones se ha instituido por princi- / pal fiesta el primer domingo de octubre, el cual señaló San Pío / V. y después confirmaron Gregorio XIII y Clemente VIII por día / diputado para la fiesta del Rosario; administrando en fin que ninguna / de estas constituciones obliga a culpa grave, ni venial, aunque todas se / dejen de cumplir. /


Finis. /